miércoles, noviembre 30

San Luis Potosí, en la vida de Jorge Negrete, el charro cantor

Hoy. 30 de noviembre, México y su música celebran el centenario del natalicio del inmortal “Charro cantor”, Jorge Negrete, el barítono mexicano, famoso por sus películas de la época de oro del cine mexicano, por su voz en sus canciones como “México lindo y querido”, “El Jinete”, “Tequila con limón”, “Ay Jalisco no te rajes” y, famoso entre los potosinos por ser también el interprete de la canción “San Luis Potosí” del compositor, Pepe Guizar.

San Luis Potosí fue para Jorge Negrete más que el nombre de una de sus canciones a las que les dio voz, fue parte de su infancia, tuvo amigos potosinos y un lugar de la bella huasteca potosina es parte de la historia de uno de sus romances.

Jorge Negrete fue el segundo de cinco hijos del matrimonio formado por Emilia Moreno Anaya Y David Negrete Fernández, un militar que dedicaba la mayor parte de su tiempo a los estudios intelectuales. Por sus responsabilidades dentro del Ejército Mexicano y debido a la inestabilidad política que vivía el país por la Revolución Mexicana, el capitán Negrete y su familia tuvieron constantes cambios de casas y ciudades. León, la Ciudad de México y el municipio de Matehuala, San Luis Potosí, fueron los lugares en los que vivió la familia Negrete. En consecuencia, la ciudad camelense fue parte de la infancia de quien años después se convertiría en el inmortal “Charro cantor”.

Años después y a finales de la década de los cuarenta, el gobernador de San Luis Potosí, Gonzalo N. Santos solicita al compositor jalisciense, Pepe Guizar escriba una canción dedicada a la entidad.  El llamado “pintor musical” se niega rotundamente a atender la petición del ya muy conocido gobernador temerario y bravucón, y pareció que desconocía lo que no solamente el pueblo potosino sabia sino también la clase política nacional, que nadie se atrevía a desafiar a Don Gonzalo N. Santos, porque las consecuencias eran imprevisibles. Y en efecto, las consecuencias fueron difíciles para Pepe Guizar por haberse negado a atender la petición de la más alta autoridad del estado potosino; Gonzalo N. Santos lo manda arrestar y ordena que sea encerrado en una hacienda que tenía en la huasteca potosina para hacerlo escribir, por las malas, una canción a San Luis Potosí.

La presión y la urgencia del compositor por recuperar su libertad se refleja en la letra de la también llamada “acuarela potosina”;  poco dice acerca de San Luis Potosí, y sí en cambio describe más a sus estados vecinos; tampoco fue en tierras potosinas donde el “águila paró y su estampa dibujó…”, sino en el lago de Texcoco.   A pesar de estos errores descriptivos, el gobernador, Gonzalo N. Santos da el visto bueno a la canción: “San Luis Potosí”. 

“Ahora, que uno de los cantantes más populares del momento como Jorge Negrete o Pedro Infante  le ponga voz y haga famosa la canción “San Luis Potosí”, expresó Don Gonzalo.  El elegido y por existir una amistad de por medio fue el charro cantor, Jorge Negrete, quien personalmente acudió a Palacio de Gobierno para visitar a su amigo y gobernador, y conocer la letra de una de las canciones que inmortalizaría con su voz.

Años después, el charro cantor volvió a Palacio de Gobierno de San Luis Potosí. Dina Martínez, quien fuera empleada de  área de Tesoreria (hoy Secretaría de Finanzas) de Gobierno del Estado en el periodo de Ismael Salas Penieres, relata que en 1951, el gobernador bajó con un hombre muy alto a una de las áreas de Tesorería. “Para sorpresa de todos los compañeros, ese hombre alto era nada más y nada menos que Jorge Negrete y el gobernador lo llevó para que lo conociera una compañera que teníamos y que era Conchita Ortiz Santos, hermana de Leopoldino, quien fue gobernador interino de San Luis Potosí en el periodo de 1987 a 1991. Obviamente, había una disciplina laboral y no podíamos pararnos y correr para pedir un autógrafo al charro más famoso de México y menos estando el presente el señor gobernador” 

San Luis Potosí estuvo presente en la vida de Jorge Negrete hasta sus últimos días y en uno de sus romances. Son muy conocidas las relaciones amorosas que tuvo con las actrices, Elsa Aguirre, con Gloría Marín (su gran amor) y con María Félix. Cada una de esas historias de amor que vivió el charro inmortal tiene su particularidad, sus secretos revelados años después de su muerte ocurrida el 5 de diciembre de 1953.  

Y en uno de esos amores, especialmente el que vivió con María Félix – la peor actriz y no más bella de la época de oro del cine mexicano-  uno de los lugares de San Luis Potosí  y propiedad del cantante tuvo que ser hipotecado para cumplir con uno de los caprichos de la “Doña” y que quería para el día de la boda de ambos, el 18 de octubre de 1952.  El regalo de Jorge Negrete y que fue el capricho de María Félix, su nueva esposa, fue un valioso collar de esmeraldas; la propiedad hipotecada para poder costearlo, un rancho de Ciudad Valles, San Luis Potosí, que con tanto cariño y esfuerzo el “Charro inmortal” había adquirido.



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