sábado, agosto 25

La llegada del hombre a la luna, un engaño

Es muy difcil creer que hace más de 40 años, el hombre haya llegado a la luna. Los Estados Unidos, particularmente la NASA, afirmarán que si fueron a la luna e incluso demostrarán "pruebas" de ese logro, de ese "gran paso en la ciencia". Sin embargo, existen documentales, reportajes escritos, audiovisuales, etc., que demuestran que la llegada del hombre a la luna aquél 20 de julio de 1969 fue un engaño, el más grande del siglo XX. 

La década de los sesentas fue una de las etapas más fuertes de la Guerra Fria entre los Estados Unidos y la entonces Unión Soviética; cada uno luchaba por demostrar su poderio. La Unión Soviética era indudablemente superior en materia espacial, ya que en 1961, ocho años antes que lo "hiciera" Estados Unidos, envió al espacio al primer hombre y también fueron los primeros en orbitar la tierra. Esto es punto de partida para la formulación de una de las principales teorias del engaño, la que establece que el alunizaje de los astronautas estadounidenses fue un montaje hecho por la NASA con el fin de demostrar su superioridad en la carrera espacial frente a los rusos, y que las imágenes vistas por todo el mundo fueron rodadas en un "paisaje lunar" realizado en Nevada.

Otras de las pruebas fueron las fotografias que supuestamente fueron tomadas por los astronautas con cámaras sujetas al pecho y sin emplear otra luz que la del sol. Expertos en fotografía encontraron evidencias que fortalecen las dudas sobre el "logro estadounidense". En una de las fotos, apareció una roca con una "c", luego retocarían esa imagen eliminando la letra; en otras fotos, se detectó una "pisada" debajo de un módulo lunar, lo que demuestra que alguien, antes, anduvo en la "luna". A pesar de las sombras, se hacen visibles la palabra "USA", así como muchos detalles de los trajes espaciales cuando los astronautas están contra la luz, la del sol. Lo anterior, hace suponer que hubo otra fuente de iluminación. 


El astronauta se ve claramente a pesar de estar bajo la sombra. Imposible con la tecnología de ese tiempo.


Bill Kaysing, que trabajó como redactor técnico en una empresa relacionada con las misiones Apolo, expresó en su libro: "We never went to the moon", que la NASA realizó estudios de viabilidad para ir a la luna; los resultados fueron que para 1969 tendrían un 0.1% de posibilidades de situar un hombre en la luna. Menciona que la tecnología de la nave utilizada era muy primitiva, la computadora de abordo tenía menos memoria que una lavadora moderna. 

Kaysing detalla como fue el montaje: "La NASA y la Agencia de Inteligencia de la Defena trabajaron juntas para preparar el "alunizaje" del Apolo 11. Se lanzó un cohete vacío, que volvió a la tierra cuando estaba fuera de la vista del público. Mientras tanto, los astronautas formaban parte de una puesta en escena diseñada para engañar al público y para hacer creer que el hombre se había posado en la luna. Se tomaron fotografías y filmes trucados, y los astronautas "volvieron" a la tierra soltando al océano una cápsula  espacial desde un avión del ejército". Lo anterior es muy creíble. 

En Estados Unidos, , la bíblia es "efectiva" para que la verdad impere sobre la mentira. Por lo tanto, a ello han recurrido los teóricos del fraude. El 9 de septiembre del 2002, Bart Sibrel, director de la película: "A Funny Thing Happened On The Way To The Moon" se enfrentó Buzz Aldrin, uno de los astronautas que "llegaron" a la luna en 1969, en un hotel de Beverly Hills. Le pidió que jurara sobre la bíblia que en realidad había caminado sobre la luna. La respuesta del Aldrin fue violenta, lanzó un puñetazo al director de la película, quien lo demandó y lo calificó como: "mentiroso, cobarte y ladrón". Pero aún hay más, ninguno de los flamantes astronautas del Apolo 11 han concedidos entrevistas en donde se pone en duda el alunizaje y no se han atrevido a enfrentar a los teóricos del fraude. De hecho, el ya fallecido Neil Armstrong se mantuvo muy alejado de los medios. 

Si en realidad caminaron sobre el planeta que nos acompaña en las noches, si los astronautas famosos fueran portadores de la verdad, primero,  no le tendrían miedo al santo libro y podrían jurar decir la verdad; segundo, se sentirían muy seguros para enfrentar a quienes dudamos de la "hazaña estadounidense". 

Quien carece de la verdad, no puede defenderse. El alunizaje de 1969 fue uno de los dos más grandes engaños del siglo XX. 

Para quienes se preguntan cuál es el otro gran engaño, me refiero al 11 de septiembre de 2001.

(Artículo publicado en el periódico Pulso de San Luis, en agosto de 2007)

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