lunes, agosto 6

La otra cara de Marilyn Monroe


Mucho se ha hablado sobre la misteriosa muerte de Marilyn Monroe, uno de los rostros femeninos más hermosos de Hollywood. Cada 5 de agosto, vuelven  a salir hipótesis  sobre su muerte ocurrida en esa fecha pero de 1962. ¿Asesinato o suicidio? Una pregunta con cientas de respuestas. Sobre este punto no se tratará en el espacio del día de hoy, sino sobre la mujer, sus gustos, sus aficiones, demostrar que no era la clásica “rubia tonta” como la han calificado algunos críticos.

Para recordar de manera positiva a uno de los íconos de la época dorada del mundo del celuloide, me remito a la Enciclopedia sobre Marilyn Monroe, escrita por Adam Víctor,  y referirme sobre una de sus aficiones, la lectura.

Plenamente consciente de su poca educación escolar, Marilyn Monroe fue la mujer que más leía en Hollywood; desde los sonetos de Shakespeare hasta Obras de Colette pasaron por sus manos. Se la veía en los descansos de rodajes leyendo libros, “De los pesados, no de los delgados”, señaló en una ocasión su doble Evelyn Moriarty.

Se entretenía con “Los hermanos Karamazov” de Dostoievsky, con “Ulises” de James Joyce, entre otros títulos. La mujer más deseada fue vista en numerosas ocasiones estudiar un ejemplar de “De humanis Corporis Fábrica” un tratado del siglo XVI sobre anatomía humana. Sentía una especial atracción por la literatura rusa como los relatos cortos de Tolstoi y de Chéjov. En 1961, durante las tres semanas que estuvo en el hospital debido a un problema psicológico, pasaba noches en vela estudiando las cartas de Sigmund Freud.
La enciclopedia registra que una de las excusas más originales que Marilyn Monroe adujo para justificar su impuntualidad fue durante el rodaje de “Con faldas y a lo loco”; se dice que en un momento que estaba tan absorta en la lectura y cuando el ayudante del director fue a buscarla, la rubia mujer le dijo: “¡Vete y no molestes!”

La lectura fue una gran afición de Marilyn Monroe y es una parte desconocida por muchos aficionados y que  solamente la ven y la admiran como un símbolo sexual. Sin embargo, Marilyn Monroe adquiere más relevancia como ícono y como mujer si se la conociera como ser humano, con sus gustos y aficiones, un lado en donde también, en un ser femenino, especialmente en las actrices, se puede identificar la elegancia y el glamour.  

Leave a Reply